Hay momentos en la vida que por más perspectiva que le pongas,
por más vueltas que le des,
ya sabés que no va, que no alcanza.

Hay un punto en el que cambiar la mirada no sirve más:
lo que necesitás es cambiar algo concreto.

decir que no, cerrar algo, animarte a abrir otra cosa,
salir del lugar donde venís girando hace rato en círculos.

La trama de nuestro prisma chocolate se repite..
como un recordatorio de que no existen cambios ni caminos nuevos
si los movimientos que repetís son siempre los mismos.

una estampa que nos viene a decir algo honesto:
que ya viste suficiente,
ya lo entendiste,
y si querés otro resultado…
necesitás hacer algo distinto.

No esperes que algo cambie si seguís siempre en el mismo lugar.