Tengo dos hijos que todos los días con su infancia me enseñan que su motor inagotable de energía son las ganas: ganas de probar, de aprender, de sentir, de inventar, de moverse.
pero después crecemos y la vida. Empiezan la rutina, el deber, los miedos…
y sin querer, vamos apagando esa parte nuestra que tan feliz nos hacía: las ganas.
El Vuelo Rosa nació para hacerte acordar de
esa versión tuya que se movía por pura chispa,
que se entusiasmaba fácil,
que encontraba color incluso en los días comunes.
Las líneas del diseño representan ese movimiento interno:
desordenado, real, sincero, lleno de vida.
Y el rosa está ahí por una razón:
cuando volvés a conectar con lo que te mueve,
cuando te vuelve a picar la curiosidad,
cuando te dan ganas de algo…
tu vuelo cambia de color.
Este pañuelo no te pide que hagas más.
Te recuerda algo más simple:
¿te acordás cuando tu motor eran las ganas?
Bueno… todavía siguen ahí.
Solo estan esperando que vuelvas a encontrarlas.
¿y a vos? qué te gusta tanto que te empuja sin que siquiera te des cuenta ?

